sábado, 5 de diciembre de 2015

Sin sentido #9

Don't think I could forgive you (...) me gusta mucho como suena esa canción. Tiene algo, no sé muy bien qué es. Hace tiempo. Mucho. Soy becaria. Hace ya tiempo que lo sé. Grata sorpresa. Papeles. Más. Congreso. Almagro. Vino, risas y secretos. The winter is coming. Déjame abrazarte, cerrar los ojos y sentir que todo va a salir bien. Dolor, mi segundo apellido. Lágrimas. Ruptura. Descontrol. No entiendo absolutamente nada. 5, 4, 5, 6, 4 y ahora 1. Pero es decisión propia. Totalmente. Es imposible que entiendas nada. Se aleja lentamente. Poco a poco. Mi mayor refugio. La tormenta no parece pasar. Dudas hasta de tu vida misma. Patinemos sobre hielo, dejemos que nuestras preocupaciones desaparezcan. Y come, más aún. Y déjame que te busque bajo las sábanas. Permite que detenga el tiempo para seguir mirándote y deleitarme con tu mirada. Es placentero, reconfortante. Es todo un alivio. No te despegues de mí, abrázame de nuevo, no me canso. Te necesito y te quiero. Te quiero y te necesito. Estoy cansada pero me visto, hemos quedado. Juego de Tronos con buena compañía. Esa perrita que no deja de ladrar y la tranquilidad de estar totalmente relajada. Miradas, risas, cachimba, secretos, cotilleos. Grandes noches. Haz de comer. No. Lo odio. Todo por ti. Miradas, deseos y ganas de comerse el mundo. Apaga la luz y pon la alarma, mañana comienza un nuevo día.

domingo, 15 de noviembre de 2015

(...) "Maldita sea Ana, sólo serán unas cervezas y unas risas ...

Me echo en la cama, necesito estar sola, pensar y llorar. Cierro los ojos y lloro tanto que me quedo dormida. De repente, sin darme cuenta, viajo por recuerdos maravillosos que me hacen que me sienta un poquito mejor. 

"No sé qué ponerme, hace frío pero a la vez calor, estamos ya a mitad de abril. Maldita sea Ana, sólo serán unas cervezas y unas risas no vas a un maldito desfile". Me puse mi chaqueta de cuero negra y salí sin más dilación. Habíamos quedado en la plaza de Derecho. Ahí estaba él. Su sonrisa era contagiosa. Estuvimos en un bar que tenía muy buena pinta. Allí no paramos de hablar y hablar. Yo notaba como la cerveza estaba haciendo que dijera cosas que podrían asustarlo, pero no me importó. Fui al baño, cogí el teléfono y no dudé en escribir a mi amiga: todo va bien, me encanta este chico. Me retoqué un poco en el espejo y salí. Pagamos las cervezas y nos fuimos, era tarde. Yo al día siguiente tenía una presentación para la clase de Lozano, qué palo. Caminamos en silencio por aquella estrecha calle cuando de repente, él me miró y me besó. El corazón se me puso a mil por hora, estaba temblando. No me podía creer lo que estaba pasando en ese momento. Seguimos con besos llenos de palabras ocultas, y fue cuando, de repente, comenzó a llover. Eso no nos importó. Y seguimos, más y más besos. En mi hubo algo en mi corazón que me hizo que despertara y me pusiera en alerta. "¿Qué ocurre? ¿Por qué siento esto? ¿Qué narices está pasando?" miles de preguntas sin respuestas me hacía mientras lo miraba a los ojos y me secaba un poco el pelo. Estaba diluviando. Llegó el momento de separarnos, cada uno por su camino. Cada uno a su casa. Llegué a casa y me senté en la cama, totalmente empapada, puse la estufa y me eché. Me puse a analizar detenidamente que había ocurrido, paso por paso, pero lo que más me confundía era lo que había sentido mientras nos mirábamos, cuando nos besábamos... "sea lo que sea son solo imaginaciones mías, en una noche no se puede sentir nada Ana, deja de soñar"

Y hoy, siete meses después, sigo pensando que vivo en un sueño. Un sueño maravilloso que me mantiene viva. Un sueño que me sacó de una gran pesadilla. Es increíble el poder que puede tener una persona para sacarte de una de las situaciones más dolorosas de toda tu vida y hacerte creer que el amor existe de verdad, que cuando menos te lo esperas, llamará a tu puerta y te abrazará más fuerte que nunca.

 

martes, 20 de octubre de 2015

Sin sentido #8

Un mes y unos días han pasado para poder volver a ponerme delante de la pantalla del ordenador y dejarme llevar por lo que mi mente necesita contar aquí.
Es demasiado tiempo, muchos problemas, inquietudes, llantos y decepciones. El mes de septiembre y octubre ha sido duro, pero aún así poco a poco he ido viendo la luz y descubriendo múltiples cosas. Tanto buenas como malas. He perdido a gente, pero también he ganado mucho, quizás más de lo que he perdido, y ya no es solo la cantidad, es la calidad. Ha sido unos meses llenos de papeleos, de dudas, de problemas, de desconfianza y de amor. Podríamos empezar a escribir frases sin sentido ¿no?

Cuéntame más. Duda. Llora. No puedes dormir, el miedo y la angustia te puede. Empiezas a ver los diferentes lados de ese cubo que tienes frente a ti. Y es cuando te das cuenta de que no es tan cuadrado como pensabas. Papeles, llamadas, escribe. Está mal. Vuelve a hacer todo el trabajo en unas horas. Hablamos frente a tu tutoría, vuelves a demostrarme que confías en mi, que puedo con ello. Más papeles, sellos y firmas. Cabreos y llantos de nuevo. Más y más agobio. Empieza el curso. Se avecinan curvas. Todo va muy rápido y sigue habiendo miedos y angustias, pero siempre prevalece un pilar fundamental que ha conseguido que me agarre a él en la tempestad más horrible. Vamos a una charla, para creernos inteligentes tal vez, o para descubrir y desenterrar uno de mis más mayores deseos. 25 de septiembre. Secretaría. 1 año. Libro rojo que le pone etiqueta a aquello que no tenía nombre y un anillo que sella la amistad más real que he tenido en mi vida. Un gran día, sin dudarlo. Mis dos pilares siguen ahí, aguantando el techo que puedo ver como poco a poco sigue tambaleándose avisándome de que va a caer en cualquier momento. Me tumbo en la cama y me agarro a ti, lloro, mi llanto es doloroso, sigo sin ver la luz al final del túnel, mi futuro es incierto y mis dudas son cada vez mayores con respecto a qué debo hacer.


Poco a poco va saliendo el sol, puedo notarlo. Noto como me calienta el pelo y como puedo ver mejor el  camino a seguir. Un mes complicado, agobiante y desesperante, pero ahora empiezo a subir la escalera y no necesito ayuda, puedo sola. Estoy deseando volver a ver la cima y seguir andando sin miedo a nada.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Sensaciones

Oigo el ruido de la calle. La luz penetra por la ventana y el frío hace que me de un pequeño escalofrío. Abro los ojos, estoy muy cansada ¿qué hora será? es cuando noto tus brazos rodeándome sin intenciones de soltarme. Sonrío y miro la hora, son las 8 de la mañana. Sonrío. Aún puedo descansar un poco más. Me giro hacia ti. Te miro y me imagino miles de aventuras a tu lado. Puedo sentir tu felicidad, tu tranquilidad... puedo notar el latido de tu corazón que unido a tu respiración, consiguen que me relaje y disfrute de la sensación de tenerte a mi lado. Mis ojos se cierran por el cansancio y mi mente viaje a mundos extraordinarios de sensaciones múltiples. Noto como tu piel roza la mía y eso me estremece. Causas en mi una sensación única, es mágico. Puedo palpar la sensación de libertad que me provoca estar a tu lado... tus besos son el oxígeno que necesito para continuar viviendo y tus ojos me devuelven a la tierra. Me hacen sentirme diferente, me abruman. Me encantan. Miles de veces me he preguntado si existe esa persona que sostiene mi hilo rojo, y estoy completamente segura de que la he encontrado... ¿dónde has estado escondido todo este tiempo? aunque realmente, eso no importa ya. Lo único que me interesa es que te he encontrado y que no estoy dispuesta a perderte por nada en absoluto. Porque es único. Lo sabes y lo sé.

Mi mente sigue recorriendo cada rincón de mis pensamientos. Puedo vernos, en vaqueros en la cocina de mi antigua casa, bailando. Me enseñabas a bailar. Recuerdo como nos reíamos de mis pies. Eran muy torpes y tropezaba continuamente. Nos reíamos y lo volvíamos a intentar. Siempre terminaba todo en una mirada profunda y en un beso renovador...

Ya es un tiempo considerable para que una se plantee muchas cosas, y lo mejor es que... eres la mejor sensación que he tenido nunca. Es complicado reflejar lo que haces sin darte cuenta pero es grandioso. Es bonito y mágico. Lo he dicho cientos de veces, lo sé. Pero no me canso de escribirlo.
Como dice la canción de fondo... True love, true love, true love,

Suena la alarma. Vuelvo a abrir los ojos y ahí estás tú. A mi lado.

Seguidores