Siempre he pensado que la felicidad se basa en pequeños estados de ánimo que llegan muy alto en esa montaña rusa de emociones, pero jamás he pensado que la felicidad pueda mantenerse como algo constante.
Ahora mismo, me encuentro en ese momento en el que todo me parece perfecto. Mi vida sigue su curso. Mis esfuerzos se ven recompensados. Comienzo a encontrarme a mi misma. Empiezo a valorar más mi "yo" interior y es cuando consigo ver la felicidad un poco diferente.
Veo que no todo tiene que seguir un patrón, consigo imaginarme mi vida en un mundo aparte donde yo elija las normas. Donde nadie me juzgue por mis actos. En un mundo donde soy feliz durante todo el tiempo.
Podría parecer una utopía aunque cada vez lo veo más real. Porque nada es imposible en esta vida, todo es plantearselo.
¡Quiero vivir!¡Quiero gritar!¡AQUÍ ESTOY Y VUELVO PISANDO FUERTE!
miércoles, 24 de julio de 2013
jueves, 11 de julio de 2013
Viajar al otro mundo. Mini relato.
Todo está oscuro, mi cuerpo tiembla, me preparo para entrar en otra dimensión.
Inhalo unas caladas de libertad.
El sabor es horrible y se queda pegado en mis labios.
De repente, el mundo deja de tener sentido.
Al principio tengo miedo, ansiedad, no se que está ocurriendo.
Cierro los ojos, oigo como me susurras al oído y me dices "te toca soñar".
Mi cuerpo deja de existir, noto como algo frío roza mi cuerpo inerte.
Creo que es un río. No logro encontrarle el sentido pero si la similitud.
Alguien me llama, no se quien es, no me importa.
Intento levantarme, pero algo pesa en mi, mi cabeza.
Lo vivo en tercera persona.
Me levanto, sigue pesando mucho.
Te miro y me río, se que estoy soñando.
Todo es tan extraño.
Me agobio.
Me da miedo no controlar la situación.
Tengo calor, mucho calor.
Sigo viéndolo desde una perspectiva que no es la mía.
Me dejo guiar por la música.
No se cual es el mundo real.
¿Dónde estoy?
"Me da igual, estoy tan relajada..."
A los minutos despierto. Relajada, extasiada.
He viajado a otro mundo sin moverme de la habitación.
sábado, 8 de junio de 2013
viernes, 7 de junio de 2013
Ser humano
El ser humano es grandioso. No dejará de sorprenderme jamás.
Ya no hay un "juego en equipo" ya no te hace falta la ayuda de nadie para conseguir tus metas, si no las puedes conseguir por tus medios, pagarás para obtenerlo.
Hay personas que se dejan influenciar por otras, que lo único que buscan es escalar la montaña y ser el mejor, para escalar dicha montaña, no les importa pisar a quien tenga que pisar, no les importa destrozar a las personas. Luchan por ser los mejores en una sociedad en la que se valora quien eres, con quien andas y el dinero que tienes.
La sociedad se ha vuelto individualista. Es así, es un hecho. Nos preocupamos por nosotros y por nadie más. Nos preocupamos por ser los mejores, por tener todo lo mejor y por ser superiores en todo. No soportamos una crítica ni una derrota. Es nefasto. ¿Dónde están los valores que nos enseñaron nuestros abuelos? ¿Dónde quedaron? Es horrible afirmar algo así, pero estoy segura de que vivimos en un mundo rodeado por envidias y falsas pasiones.
Ya no hay un "juego en equipo" ya no te hace falta la ayuda de nadie para conseguir tus metas, si no las puedes conseguir por tus medios, pagarás para obtenerlo.
Deberíamos cambiar. Debería haber un organización que nos recuerde quienes somos y para qué estamos aquí. No podemos olvidar que sin el esfuerzo de TODOS, no estaríamos ni vivos tan siquiera. Hay que preocuparse por el prójimo, hay que confiar. Recuerdo haber estudiado que nuestros antepasados a la hora de cerrar un trato se hacía con un apretón de manos, ahora..., ahora no puedo contabilizar los papeles que hacen falta para firmar un acuerdo entre dos personas. Nos hemos vuelto desconfiados, nos nos fiamos ni de nosotros mismos. Vivimos en una sociedad plagada de gente con depresiones. La soledad llena nuestras casas. No hay amor ¿dónde quedó ese beso cuando tus padres llegan a casa de trabajar? es más importante comentar en Twitter lo bien que te lo estás pasando en una discoteca mientras te hartas de alcohol para sentirte integrado en una sociedad individualista.
¿Cómo hemos llegado hasta aquí? El ser humano es un ser impresionante. Capaz de crear vida donde no la hay, idóneo para repartir amor y sabiduría. Hemos levantado civilizaciones y se han creado miles de culturas diferentes. Hemos creado tantas cosas... pero claro, el dinero ha sido nuestra perdición. El dinero, la fama... se tornan como los nuevos valores a seguir. Hay que salir en la tele para conseguir algo. No basta con tus estudios y tus conocimientos... eso no es suficiente. Tienes que ser el cabeza de turno de tu grupo para sentirte único y especial. Tienes que ser el mejor y todo lo que digas será la verdad, aquel que se interponga en tu camino se verá plagado de comentarios negativos y burlas. Aquel que sea diferente a lo que entendemos por normal será repudiado y juzgado.
Es horrible. Horrible. Denigrante. Asqueroso. Pero es así.
Te invito a ti, que me lees a que pienses un poco. ¿De verdad te merece la pena herir a la gente para sentirte mejor? ¿Dónde quedó el diálogo? ¿Dónde quedaron las sonrisas? ¡oh vamos despierta! haz algo por la sociedad, es imposible cambiar la mente de millones de personas pero si poco a poco la conciencia social va cambiando, se conseguirá llegar a un estado de bienestar. Levántate, sal a la ventana y grita. Desahógate. Consigue liberar a tu "yo interior", confía, sonríe, apóyate en los demás, ayuda a quien lo necesite. Te sentirás mejor, mucho mejor, y comprenderás porque hago esta reflexión.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
