miércoles, 15 de abril de 2015

5 meses de cambios, versión 3.0

Ha cambiado todo en tan poco tiempo que parece que todo lo que he vivido antes, no ha existido ¿es bueno eso? realmente no estoy segura, pero lo único de lo que tengo certeza es de que ahora estoy mucho más a gusto, en todos los sentidos.

En decenas de ocasiones he necesitado plasmar tantas cosas en una hoja de papel que me sorprende. Plasmar la felicidad, dejar constancia de esta nueva etapa de mi vida, escribir sobre los cambios que he dado como persona y como mujer. Creo que de todo lo vivido en estos cinco meses, es eso de lo que estoy más contenta. De mi misma, de mis logros. De mis infinitas aventuras conmigo misma. Recuerdo como a principios de año hacia una lista de propósitos con un amigo, jamás había hecho algo así, y estoy viendo como cada uno de ellos los estoy cumpliendo religiosamente. Es algo que me encanta.

Estoy disfrutando tantísimo ahora, cualquier cosa me hace feliz, estar sola en mi cuarto, cantar, salir a correr, ir al cine e incluso estudiar. Todo ha cambiado, ha sido un proceso duro, muy duro, pero ahora veo la luz, y es una luz que promete estar mucho tiempo encendida, y si se le ocurre apagarse, ya estaré yo emitirla de mi misma. Estoy segura de ello, lo sé. Al final voy a tener que dar gracias a mis desgracias pasadas por hacerme más fuerte y conseguir que sea quien soy ahora. Muchos me dicen "Ana 3.0" yo siempre repito una frase que me calqué en la mente para siempre...
¿Ahora? soy una versión mejorada de mi misma. 

Siempre he sido yo la que he envidiado a la gente, los veía y siempre quería ser feliz, o alcanzar cierta madurez en unos aspectos como ellos, pero ahora las tornas se han cambiado, han llegado a decirme "envidio la entereza que tienes, la perseverancia y la fuerza para superar los problemas". En mis 22 años jamás me habían dicho algo así, y cuando pasó me sorprendí para bien. Miré dentro de mi y me dije "ahora sí Ana". 


Orgullosa de quien soy, con la cabeza bien alta y con ganas de vivir, de amar, de besar, de bailar, de sentir de seguir subiendo esta escalera de la vida, estoy preparada para todo lo que venga. Pero lo más divertido y lo que me hace levantarme todos los días con una gran sonrisa es la frase de....

Lo que más me gusta de esta nueva etapa es que no sé qué es lo que me va a deparar el futuro, y eso me encanta. No saber qué pasará mañana, no saber donde viviré ni a quien amaré. Es lo que me hace seguir sintiendo pasión por la vida. 



jueves, 2 de abril de 2015

Relato improvisado.

Decidió abrir las ventanas y sentarse a disfrutar del tiempo. Dio un par de caladas de alegría y decidió poner música. Su mente vagó a lugares insospechados, las fronteras se abrieron ante ella y decidió entrar. Pudo ver un mundo lleno de color, de magia y diversión, de amor, de buenos momentos. Se encontró un pequeño lago, decidió acercarse y acariciar el agua con los dedos de su pie. Estaba fría, pero aquello era excitante. Decidió nadar. Y así lo hizo, iba desnuda, aunque un anillo conseguía decorar su mano izquierda y conseguir que se sintiera plena. El agua estaba fría, como había podido comprobar antes. Aún así aquello no le importó, se sumergió y escuchó el sonido de su corazón. Latía con fuerza, cerró los ojos y decidió dejarse llevar. Fue cuando se despertó en la playa, la arena era blanca y en sus manos yacía una carta, el 6 de corazones. La miró y sonrió. Se levantó y consiguió observar el mar. No sabía como había llegado allí pero le gustaba la sensación. Seguía desnuda y no tuvo miedo ni vergüenza sino una gran satisfacción que brotaba de su interior. Cerró los ojos y allí estaba él, sus cuerpos se unían formando una perfecta melodía de acordes infinitos. Su aliento, sus ojos oscuros y su pelo. Se giró y estaba en un sofá, sola y tapada con una manta ¿y ahora? fue entonces cuando aparecieron unas tortitas con nutella encima de la mesa.  Sin preguntarse el por qué comenzó a comer, estaban deliciosas. El chocolate era como una droga para ella. Decidió observar donde estaba, había muebles viejos y marcas de pasión en ellos, se giró y pudo contemplar un espejo. Se podía ver a sí misma triste, hundida y tirada ¿qué ocurre? nada. La imagen comenzó a variar, se veía levantándose y se sorprendió cuando pudo ver las cicatrices en su pecho. Aún así, esa chica del espejo sonreía. Fue cuando decidió romper el espejo. Los pedazos inundaron el lugar con una melodía continua y desagradable. Hace frío. Estaba en una montaña, no paraba de nevar y ella solo llevaba un pequeño abrigo y un par de botas viejas. Miro a su alrededor y decidió gritar ¡nunca te rindas! y sin darse cuenta, comenzó a caer, un nudo subió rápidamente a su garganta, estaba flotando en el aire ¡estaba tirándose desde un jodido avión! podía saborear la adrenalina como el mayor de los orgasmos. Gritó de nuevo ¡sí, sí, sí! Cayó, notó el golpe y se despertó en un autobús. Había una pareja de ancianos que no dejaba de mirarse, ella miró su móvil y pudo ver las diferentes actualizaciones de su Facebook. Sonrisa dislumbrante 
¡Whatssap! "Dentro de media hora estoy en tu casa, te quiero". 
No tardó en darse una ducha y volvió a darse cuenta de lo a gusto que estaba. No tardó en pintarse y ponerse el vestido más bonito que encontró. Entre risas e historias interminables, se acurrucaron en aquel sofá, en aquella casa, en aquel salón. Se fue. Fue divertido. Estaba en un coche montada ¿vamos a comer? preguntó ella. Comieron e hicieron el amor una y otra vez. Volvió a despertar, esta vez en el cesped. La luna llenaba aquel cielo oscuro y la música no dejaba de sonar, miró a su alrededor y no había nada, más que la plena oscuridad de una noche de primavera. Se levantó para poder saber donde estaba y pudo ver un espejo ¡esos pantalones, vamos! las dos se probaron esos pantalones frente al espejo, bailaron y rieron. Un abrazo interminable y una mirada cómplice. Un par de cafés y un cigarro, un portátil y el libro de la facultad. Se despidió y volvió a casa, estaba feliz. Abrió la puerta y fue cuando despertó, ahí seguía, en el suelo de su dormitorio observando la nada por su ventana y con un libro entre sus manos. La historia de su vida. 

domingo, 15 de marzo de 2015

¿Qué es lo que ha cambiado?

¿Qué es lo que ha cambiado? Quizás debería replantearme la pregunta a ¿qué no ha cambiado? la esencia ¿tal vez? ¿Acaso deberíamos pararnos y observar como una persona va cambiando en cuanto a mentalidad y a la manera de hacer las cosas? Cuando crees conocer a alguien, quizás puedas sorprenderte y no estar tan seguro de creer como era.

Decides coger el diario de tu vida de hace unos siete años. Lo lees y no eres capaz de sentir orgullo hacia ti. Vas pensando en lo que ha podido cambiar para que ahora no te sientas así. Observas los diferentes acontecimientos que se dieron en tu vida y empiezas a entenderlo mejor. Comprendes que todo pasa por algo, o no, quizás sea una falacia del ser humano para concienciarse y entender los malos momentos. Desde mi punto de vista, las cosas pasan por algo, quizás tengas tú la culpa o no, pero lo que importa es que hay que aceptarlas y no desesperarse por buscarle una explicación que nos exima de la culpa. Habrá que aceptar las decepciones así como el dolor de un amor pasado, y la alegría de una nueva amistad, una cita, una noche loca...

La vida en sí es eso, un eterno cambio hacia mejor, o no. En mi caso sí que he experimentado un cambio hacia mejor. Sigues leyendo en ese diario y ves a una chica insegura y egoísta pero decides adelantar un poco las páginas y observas como todo ha cambiado. Como esa chica insegura se mira al espejo y se pinta los ojos sin temblar. Se viste sin dudar y piensa sin cuestionarse su mera existencia.

¿Qué es lo que ha cambiado me dirás? ¿para qué preguntarse continuamente por todo y no dejarse llevar por el momento?
 Dejar de cuestionarse continuamente si algo ha cambiado o no y comenzar a vivir sin preocupaciones, pero eso sí, consecuentemente. La vida está para vivirla.
Y si alguien te pregunta ¿por qué ahora eres así?has cambiado, no eres la misma persona... Lo que yo hago es limitarme a sonreír y a decir "soy una versión, quizás mejorada de mi misma, o quizás no, lo único que importa es que estoy viviendo y soy yo".







martes, 3 de marzo de 2015

Ha sido un viaje muy difícil

Ha sido un viaje muy difícil. Desde la adolescencia y la universidad hasta la vida adulta. He perdido a muchos amigos. He tenido que decir adiós a personas que pensé que estarían en mi vida para siempre, personas que en las que pensé que podía confiar con los ojos cerrados.
Siempre me digo a mí misma: “¿Son estas personas las que quiero en mi vida? ¿Personas que podrían mentirme, engañarme y hacerme daño? Y de esta manera me recuerdo a mí misma que no perdí nada. Puede que extrañe sus compañías de vez en cuando. Puede que vea algo en la calle que sé que encontrarían increíble y detecte una punzada en mi corazón. Lo admito. Pero ese dolor momentáneo se compensa con el hecho de que, al dejarlos ir, dejé de sentir el sufrimiento que esas personas me provocaban.
Y por eso no voy a darte una segunda oportunidad. Nunca lo haré.

Porque si te doy una segunda oportunidad y la cagas de nuevo, es mi culpa, no la tuya. Y no estoy dispuesta a que eso pase.
Si pasas por encima de mí una vez, la culpa es tuya. Pero si lo haces dos veces, la culpa es mía. La primera vez que una persona te apuñala por la espalda, no pudiste verlo venir… pero la segunda vez, no tienes ninguna excusa. Si perdonas a alguien de haberte engañado y haberte hecho sufrir, sólo vas a invitar a esa persona a hacerlo de nuevo.

No puedo permitir eso en mi vida. No voy a a perdonarte sólo porque tú no me supiste valorar. Puedo vivir con el dolor que viene con que te mientan o engañen, pero no puedo vivir con esas mismas heridas reabriéndose constantemente porque decidí perdonarte. 
Porque sé lo que eres capaz de hacer.

Has demostrado que eres capaz de hacer cosas realmente terribles a alguien que supuestamente te preocupa. Has demostrado que eres capaz de hacerle daño a la gente más cercana a ti y no voy a estar expuesta a ese tipo de toxicidad.
Porque cuando rompes el corazón de alguien, realmente nunca sana.
Un corazón roto puede ser reparado, pero ese corazón nunca estará completo, por lo menos no del todo.
Esos malos momentos siempre dejarán cicatrices. Si eres una persona que se suma a esas cicatrices… Nunca te voy a dar una oportunidad de hacerlo de nuevo.

Porque no tiene sentido perdonar a alguien, cuando realmente no voy a poder olvidar.
Como la mayoría de las mujeres, tengo una excelente memoria. Una mujer no olvida las cosas, sobre todo cuando esas cosas implican ser traicionado. Dicen que hay que perdonar y olvidar. A la mierda eso, nunca voy a olvidar lo que me hiciste y, por lo tanto, no voy a perdonarte.
No te voy a dar una segunda oportunidad, porque no te la mereces.
Porque merezco primeras oportunidades, no segundas. Y sé que hay alguien ahí afuera esperándola. Alguien que sabrá valorarla.
Y ese no eres tú.

Fuente: 
S.N (s.f) descargado de http://www.upsocl.com/mujer/por-que-no-te-voy-a-dar-nunca-una-segunda-oportunidad/

Seguidores