"Mi cabello está enredado. Abro los ojos y puedo ver la ropa por el suelo y a ti a mi lado. Aprovecho que aún sigues dormido para observarte. Mis dedos rozan tu barbilla y mis ojos te devoran en silencio. Sonrío. Soy presa de tus brazos que no me sueltan. Eso me reconforta. Despiertas. Tus ojos embriagadores consiguen que mi corazón se encoja unos segundos y tenga que tomar una bocanada de aire. Tus besos me devuelven el oxígeno que había perdido con tu mirada y es cuando me subo encima tuya y te como a besos. Me vuelvo loca. Tú sonríes. Yo sonrío. Te abrazo y escucho el latido de tu corazón. Crea una bonita sinfonía. Miradas eternas y sonrisas delatadoras que nos revelan el gran placer que solo tu y yo sabemos. Te tienes que ir y justo cuando te incorporas te susurro:
- Cinco minutos más."
domingo, 31 de mayo de 2015
Relato: Cinco minutos más.
miércoles, 27 de mayo de 2015
Sin sentido #3
Te sientas frente a un papel en blanco. Pones algo de música. Intentas escribir. No sale nada. Tachas una vez, y otra. Borras. Repites. Te cuestionas hasta si has hecho demasiado grande esa "a". Es absurdo ¿desde cuando te preocupa eso? Y ahora te permitirás el lujo de enfadarte y de echarle la culpa a cualquier ser humano que interrumpa tu pequeño caos mental. Qué fácil es echar la culpa a otro y no darte cuenta de que el problema lo tienes realmente tú. Grandioso cuanto menos.
Lo fácil sería encenderte un cigarro y tumbarte en la cama. No pensar y quedarte dormida. Pero no. Es más divertido intentar escribir cuando no sabes qué escribir. Sí. Claro que sí. Eso es. Ánimo.
Hace frío. Tanto que te vuelves a poner los calcetines y te acurrucas bajo las sábanas deseando que termine el día y que empiece otro más. Con la misma rutina. Biblioteca, casa. Casa biblioteca. El tiempo afecta al ser humano. Será eso por lo que no puedes escribir. O simplemente es que no necesitas hacerlo. Todas las necesidades cubiertas tal vez. O no. O sí. No lo sé. No vengo aquí a darte una lección de vida, si no a pegarte una bofetada en la cara para que despiertes. Nada más.
Au revoir.
Lo fácil sería encenderte un cigarro y tumbarte en la cama. No pensar y quedarte dormida. Pero no. Es más divertido intentar escribir cuando no sabes qué escribir. Sí. Claro que sí. Eso es. Ánimo.Hace frío. Tanto que te vuelves a poner los calcetines y te acurrucas bajo las sábanas deseando que termine el día y que empiece otro más. Con la misma rutina. Biblioteca, casa. Casa biblioteca. El tiempo afecta al ser humano. Será eso por lo que no puedes escribir. O simplemente es que no necesitas hacerlo. Todas las necesidades cubiertas tal vez. O no. O sí. No lo sé. No vengo aquí a darte una lección de vida, si no a pegarte una bofetada en la cara para que despiertes. Nada más.
Au revoir.
miércoles, 20 de mayo de 2015
Está nublado, pero pasará.
Está nublado sí, pero el sol está ahí, entre toda esa nubosidad, te lo prometo. El sol tiene que salir tarde o temprano. No te desesperes. está ahí. Confía en mi. Se por lo que has pasado, se todo el dolor que notas en tu corazón. Lo sé mejor que nadie, yo también lo he sentido. A mi también me han partido el corazón en mil pedazos. Se lo que es tener que recoger tú mismo esos pedazos esparcidos por todo el cuarto. Es duro, y más duro es recomponerlo. Pero van pasando los días, las semanas. Ya no te duele ver una película solo sin compañía. Disfrutas viendo cine tú solo, hartándote de comer chucherías como si no hubiera un mañana. Habrá mañanas en las que añores un mensaje de buenos días, yo para eso, lo que hacía era escribirme en un post-it "buenos días princesa". Para algunos puede parecer ridículo. A mi me llenaba ¿Quien mejor que yo misma para desearme los buenos días? Pronto empezarás a darte cuenta de que no necesitas a nadie para nada. No necesitas que te digan que te quieren, que te aman, o que te queda genial ese vestido. No. Eso te lo dirás tú, y cada día con más fuerza. Es lo más extraordinario que existe, el quererse a uno mismo, el disfrutar con la soledad y el apreciar esa nueva etapa que te brinda la vida. Quizás todo pase por algo, quien sabe. Tal vez te tenían que partir el corazón alguna vez para que te dieras cuenta de lo que quieres, de lo que no.
Llegará un día que te levantes, el sol brille y penetre por las ventanas defectuosas de tu dormitorio, bañen tu rostro y sonrías aún con los ojos cerrados y la mente divagando en terrenos imaginarios. Llegará el día en el que veas todo desde otro punto de vista, que aprecies lo que tienes y que sepas tirar la basura. Aprenderás qué necesitas y que no. Y eso te hace sentirte libre y más lleno aún, aunque sabrás que por el camino perderás cosas y habrá alguna que otra decepción, pero que eso no te frene sino que te siga impulsando a encontrar tu camino.
¡Vamos! ¡Agarra las riendas de tu vida! ahora o nunca. Lucha por lo que quieres, lucha por ser feliz, pero no te obsesiones, todo en exceso es malo ¿a qué esperas? nadie te va a ayudar mejor que tú mismo. Eres increíble, un ser extraordinario y debes demostrarte a ti mismo tantísimas cosas, que el mejor consejo que puedo darte es que te queda una vida entera para poder disfrutar de ti mismo.
Vive, vamos, no tengas miedo a alzar la vista al cielo, las nubes que ves ahora no van a entorpecer el camino que te queda por delante ¿acaso no tienes curiosidad por qué te depara el futuro? es lo que más me gusta de la etapa en la que me encuentro, que no se qué cojones pasará mañana, y eso es lo más excitante de todo esto. Un día puedes estar tranquilo en tu casa, al día siguiente puedes conocer a una persona que vuelva a romperte los esquemas, o mejor aún, puedes conocerte a ti mismo y disfrutar. Se de lo que hablo, confía en mi. Las nubes están ahí, pero tú tienes la fuerza suficiente como para crear un futuro agradable aunque no consigas ver el sol ahora mismo. Te lo prometo.
Y ahora descansa, construye tus sueños mientras duermes y levántate mañana dispuesto a cumplir con cada meta que te propongas.
Llegará un día que te levantes, el sol brille y penetre por las ventanas defectuosas de tu dormitorio, bañen tu rostro y sonrías aún con los ojos cerrados y la mente divagando en terrenos imaginarios. Llegará el día en el que veas todo desde otro punto de vista, que aprecies lo que tienes y que sepas tirar la basura. Aprenderás qué necesitas y que no. Y eso te hace sentirte libre y más lleno aún, aunque sabrás que por el camino perderás cosas y habrá alguna que otra decepción, pero que eso no te frene sino que te siga impulsando a encontrar tu camino.
¡Vamos! ¡Agarra las riendas de tu vida! ahora o nunca. Lucha por lo que quieres, lucha por ser feliz, pero no te obsesiones, todo en exceso es malo ¿a qué esperas? nadie te va a ayudar mejor que tú mismo. Eres increíble, un ser extraordinario y debes demostrarte a ti mismo tantísimas cosas, que el mejor consejo que puedo darte es que te queda una vida entera para poder disfrutar de ti mismo.
Vive, vamos, no tengas miedo a alzar la vista al cielo, las nubes que ves ahora no van a entorpecer el camino que te queda por delante ¿acaso no tienes curiosidad por qué te depara el futuro? es lo que más me gusta de la etapa en la que me encuentro, que no se qué cojones pasará mañana, y eso es lo más excitante de todo esto. Un día puedes estar tranquilo en tu casa, al día siguiente puedes conocer a una persona que vuelva a romperte los esquemas, o mejor aún, puedes conocerte a ti mismo y disfrutar. Se de lo que hablo, confía en mi. Las nubes están ahí, pero tú tienes la fuerza suficiente como para crear un futuro agradable aunque no consigas ver el sol ahora mismo. Te lo prometo.
Y ahora descansa, construye tus sueños mientras duermes y levántate mañana dispuesto a cumplir con cada meta que te propongas.
lunes, 11 de mayo de 2015
¿Qué es lo que veo?
A un ser muy pequeñito acurrucado con una manta de cuadros rojos y negros, y con detalles en dorado. Sí. Es lo que puedo observar. Es un ser tan pequeño que no puedo evitar que me cause miles de emociones encontradas entre sí. No entiendo el por qué, quizás no lo tiene. Puedo ver tranquilidad y a la vez desesperación por no tener el control de todo. Está algo frustrado diría, pero es una frustración que causa placer. Sí, puedo notarlo, sentirlo y tocarlo incluso. Puedo analizar como se siente, como sus palabras no se corresponden con lo que puedo ver. Es divertido. Quiero seguir. Necesito parar, tomar aire y sonreír. Es muy curioso lo que puedo ver. Añoranza, cariño, ternura, pasión. Es cuando me recreo aún más y me dejo llevar por el sinfín de sentimientos que se palpan en el ambiente. También hay alguien grande, una persona llena de vida, llena de ilusiones, de planes sin rumbo, ganas de vivir. Es maravilloso. Es adictivo. Pestañeo unos segundos y vuelvo a rendirme al pacer de la observación, ahora que lo pienso, es muy sociológico todo. Mis profesores estarían orgullosos de mi. Puedo ver un escudo de hierro difícil de penetrar, aunque no me supone ningún problema, sino un reto. Ja ja ja. También puedo observar anhelo ¿pero de qué? no lo sé. Lo único que tengo claro es que me gusta esa sensación y quiero repetirla las veces que me sea posible para poder seguir disfrutándola y sacando mis propias conclusiones, pueden no ser acertadas, maybe, pero, a mi me hace feliz. Punto y final.
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