jueves, 5 de mayo de 2016

Corre

Me apetecía escribir, pero no tengo claro sobre qué quiero hacerlo, pero me propuse escribir más a menudo, me gusta y me sienta bien. Pero no quería escribir más sin sentidos. Ya son 12 relatos dedicado a tonterías y no sé, a pesar que es lo que más me gusta escribir, también me gusta reflexionar y crear algo más específico que lo pueda entender todo el mundo. Pero cuando he abierto el blog, no sé cuantas veces he borrado lo que tenía escrito ¿acaso quiero escribir algo para agradar a alguien? puede ser, o no. En primer lugar, tenía pensado escribir de las personas. De cómo son sus relaciones, el tema de la amistad, la confianza... pero luego lo he borrado y he comenzado a escribir del amor. El amor es una cuestión tan complicada que es difícil poder plasmar en un blog lo que para mi es el amor. Entonces, pensando me he preguntado ¿sobre qué escribo? ¿cosas tristes? ¿relatos de autosuperación? nah, así que he puesto un tema de The Who y he intentado no pensar lo que escribo pero intentar al menos que tenga sentido y no se convierta en la misma rallada de siempre. Pero aquí estoy, parándome cada dos por tres sin saber qué quiero deciros exactamente. O quizás sí, es momento de poner una canción de esas que te levantan el ánimo ¿no?


Corre. Alguien va detrás tuya. No tiene cara, no tiene sombra. 
¿Seguro? 
Sí. Sigue corriendo, te falta el aliento, pero tu sigues corriendo.
¿Por qué?
Miedo
¿A qué?
A ti. 
Corre. Alguien va detrás tuya. No tiene cara, no tiene sombra. 
Acabas en un prado verde, nadie te sigue, estás a salvo. Pero de repente...
Corre. Alguien va detrás tuya. No tiene cara, no tiene sombra. 
Sigues preguntándote de qué narices corres, pero no lo sabes, solo te limitas a seguir el impulso de tu mente.
Y ese es el jodido problema, que a veces no sabemos de qué corremos, a qué tenemos miedo.
Son miedos que están ahí y te hacen dudar, te hacen cuestionarte la vida misma.
Pero no son nada.
No corras. No hay nadie detrás tuya. Sí tiene cara y sombra. 
Eres tú. 
Te paras a observar a ese miedo, tiene un color, un olor y una forma.
También tiene los días contados. 
Ahora es cuando corres, pero esta vez para enfrentarte al miedo. Notas como te tiembla el cuerpo. Está cerca, muy cerca, sigues corriendo, no puedes más. Y de repente. Chocas.
Te caes al suelo, estás sudando pero sigues vivo. 
Lo has hecho, lo has logrado, lo has conseguido.
Has terminado derrotando a uno de tus miedos. 
Y es que en eso consiste el miedo. No estás solo en esta vida, estás contigo mismo, y cuando lo aceptes serás feliz. Cuando entiendas el sentido de la vida. Seguirás viviendo de verdad. 

Y eso es lo que sale si pones la canción Run boy run y no piensas lo que escribes pero sí tiene cuerpo. 

miércoles, 4 de mayo de 2016

¿Sin sentido #12 ?

Nueva etapa, y esta vez es como si comenzara desde el principio. Sola. Me gusta. No siento esa presión diaria de tener que sonreír y seguir con una mentira a voces. Al fin acabó el sufrimiento. Y yo creo que es definitivo. Terminó la semana pasada. Estaba cansada y me estaba consumiendo poco a poco. 
"Stand up and run...." Me levanto por las mañanas con una ilusión que a pesar de no tener claro absolutamente nada, me hace querer seguir viviendo. Me levanto a su lado, lo primero que hago al abrir los ojos es sentirme afortunada de tenerlo a mi lado, saber que me quiere y tener claro de que pase lo que pase, él estará ahí para apoyar mis decisiones y para escucharme cada vez que lo necesite. Y así es, tengo un tesoro a mi lado. Siempre he valorado mucho a la gente que me rodea. Pero últimamente estoy teniendo mucho más en cuenta los actos de las personas. Me he fijado quien vale y quien no. A quien quiero tener a mi vida y a quien no. Estoy redescubriendo viejas amistades que por situaciones de la vida, di de lado. Empiezo a confiar, a no tener miedo, empiezo a vivir de nuevo tras más de 6 meses intentando encontrar el camino correcto que seguir. Han sido horas de conversaciones en las que al fin alguien me entendía, alguien con la misma situación que yo, una situación que me sacaba de mis casillas no encontrar una salida. Pero creo que ya la puedo ver. Y todo es gracias a ella, a mi sevillana. 

Todo comienza a tener sentido, las cosas duelen menos y estoy valorando a quien me demuestra realmente que quiere permanecer junto a mi. No sé por qué pero estoy contenta, no tiene mucho sentido porque realmente, se que estoy "sola" pero estoy dispuesta a enfrentarme a esta situación de una vez por todas y que no consiga deprimirme. Todo en esta vida pasa por una razón y creo que siguiendo el camino de hormigas, he logrado saber el por qué de todo esto. Creo que ya tengo una idea de por donde van los tiros y no puedo evitar reírme. El ser humano es competitivo por naturaleza, lo es, pero a veces hay que dejar de lado esa competitividad porque no hace más que romper lazos verdaderos. Mi conciencia está tranquila, pues se como se han desarrollado las cosas, se quien es el culpable y a día de hoy, al fin puedo decir que me da igual. Hay que seguir viviendo y dejando atrás las cosas que no merecen la pena. Porque es eso, no se debe perder el tiempo. Esto es como ese ex que te puteó hasta la saciedad y terminaste pegándole una patada en el culo, pues igual. 
Y ahora que me doy cuenta, esto iba a ser un texto reflexivo pero se ha convertido en un sin sentido. Me gusta volver, volver de nuevo. El renacer ¿no? Sí. 

miércoles, 27 de abril de 2016

Sin sentido #11

Me siento en mi silla, está ya bastante jodida, muchos trotes, pienso. Enciendo Spotify y me enfrento de nuevo al papel digital que consigue que despeje mi mente y plasme mis miedos. No suelo fumar tabaco, pero esta vez, me enciendo un cigarrillo. Abro la ventana. Odio el olor del tabaco. No tiene puto sentido, lo sé. Está siendo un mes bastante duro. No puedo más. Se nos exige demasiado. Tanto que terminas agobiándote y no teniendo a nadie para poder plasmar tus angustias. Estás cansado. Quieres expulsar lo que llevas dentro, pero no puedes plasmarlo por escrito. Hacía muchísimo tiempo que no me pasaba eso. Pero hoy estoy aquí, obligándome a hacerlo. Se que me sienta bien hacerlo. Leerlo después una vez publicado, y meditar, meditar mucho sobre lo que he escrito. Veo miedo en mis letras, angustia en cada frase y pena. Me da rabia no salir de este estado, es algo continuo que parece no tener fin. Me he enfrentado a cosas peores en la vida, mucho peores... pero esta gilipollez la tengo atascada y no consigo digerir el puto problema. Quiero volver a sentirme como antes, pero no lo consigo, creo que no estoy siguiendo los pasos que una vez tuve que seguir, pero... ¿por qué? no lo sé, quizás me pongo obstáculos a mi misma, o quizás no quiera salir de este estado en el que ando inmersa. Me decanto más por lo segundo. Pero ¿por qué Ana? No sabría responder a eso. No soy capaz de avanzar y derrotar a los fantasmas del pasado, de empezar una nueva vida y adaptarme a todos los cambios que han ido sucediendo a lo largo  de los meses. Recuerdo como el año pasado, los meses se me pasaban volando, este año, no. Se me hacen eternos, los meses, los días, las horas... todo se me hace eterno. No tengo ilusión por nada hoy día. Se supone que debería estar ilusionada, estoy acabando la carrera y la semana que viene empiezo las prácticas, pero no es así. Cada semana es un palo nuevo, cada día son problemas que surgen de la nada. Cada día sigo poniéndome excusas para no seguir adelante, pero eso es absurdo y de cobardes ¿verdad? Me niego a aceptar tu pérdida, soy gilipollas. Y eso es el desencadenante de todo, al menos eso creo. Me he dado cuenta de que sin haberme dado cuenta, he creado otra vez un muro invisible para el resto pero totalmente robusto si te paras a analizarlo detenidamente. Y eso es algo que me asusta, pero que a la vez me tranquiliza. "Lo tengo bajo control" pero realmente no es así. ¿Qué es lo que necesito para ser feliz? Si el pasado es irreparable y el futuro parece terrible desde mi perspectiva. Soy muy tremenda, lo sé. Pero no sé por qué, en serio, nada tiene sentido. Quizás estoy en una etapa nueva redescubriendo cosas que antes no concebía, creo que puede ser eso. Nada es perfecto, la vida en sí no lo es, pero siempre he vivido engañada y ahora, chocar con la realidad duele tres veces más. Pero en cierta medida, evolucionas, creces a base de golpes. Quizás sea la mejor manera, sí, pero me está matando lentamente, las ilusiones, las ganas de seguir luchando por algo que no logro ver... No lo sé.

viernes, 4 de marzo de 2016

Reflexiones

Hay ocasiones, en las que por alguna razón, comienzas a plantearte miles de cosas. No necesariamente ha tenido que pasar algo, simplemente tu cabeza comienza a pensar miles de preguntas sin respuesta y eso te genera un poco de agobio.
Empiezas por lo más básico, la familia. Está lejos, y bueno, aunque parezca que no, eso consigue crearte un pequeño hueco vacío que intentas rellenar centrándote en otras cosas. Es una etapa que quieras o no, todos tenemos que pasar, salir del nido y enfrentarte a tus problemas sin contar con su apoyo. 
La amistad, ese término tan complicado de definir, tan diferente para unos y para otros... Te sientas en una silla mientras te tomas un té caliente en esa taza de París, y te das cuenta de que estás más sola de lo que pensabas. Pero eso es algo que terminas aceptando, las personas cambian, tienen otras prioridades y aunque te duele, lo aceptas, aunque en el fondo, te decepciona. Te sumerges en el pasado, en otras vivencias y es cuando algo dentro de ti se rompe y te hiere de gravedad, pero no importa, hay que seguir.
La carrera, trabajo, etc... cuando ves que el final está cerca, se te queda un sabor algo agridulce. Algo no te gusta, no sabes exactamente qué es, pero tienes certeza absoluta de que no es lo que quieres en la vida, no te llena, no es tu pasión, es un puente quizás, pero ¿un puente hacia qué? ¿Qué es realmente lo que quieres en la vida? ¿Cuál es tu objetivo? Puede parecer fácil contestar a estas preguntas, pero hay momentos en los que te da la sensación de que estás tirando años y más años a la basura por algo que realmente no te termina de gustar, lo haces como eso, un puente para algo, para conseguir un sueño que se vio desplazado por problemas. Veo un acantilado y no soy capaz de tirarme a la aventura, no quiero perder más el tiempo... no quiero ver como pasan los años y no tengo ni idea de hacia donde voy, necesito un fin, necesito plantearme un objetivo, pero no consigo conocer cual es. Es algo complicado de explicar. Siempre he pensado que tenía claras las cosas, pero no. Lo único que tengo claro es que no me conformo fácilmente, y que eso supone más problemas.
Y ya no solo es eso, es cuando te miras al espejo y te desilusionas, los años pasan y eso te pesa. Te da miedo envejecer. Tienes 23 años, claro, estás en la flor de la vida, pero sinceramente sabes que eso no es así. El paso del tiempo comienza a acentuarse cada vez más y te das cuenta cuando tienes que cuidarte, hacer deporte, comer bien o la mera gilipollez de cuidarte los pies o la cara. Quizás cualquiera que me esté leyendo piense que es algo normal, pero para mi, supone tener que introducir una "rutina" de algo que antes no tenía qué hacer, por eso es cuando veo que los años van pasando y aunque sea joven, yo siento que envejezco demasiado rápido. Y eso es algo que me da muchísimo miedo, más incluso que la muerte en sí.  
Ayer estuve reflexionando sobre estos temas, no sé muy bien que quiero en la vida, y la mitad de mis amigos lo tienen bastante claro y se están moviendo para conseguirlo. No entiendo por qué no soy capaz de hacer lo mismo. Además, si hablo esto con cualquier persona te va a soltar lo típico de "tienes tiempo", "no te preocupes", "le das importancia a tonterías" tal vez, no lo niego, pero llevo ya unos meses que no consigo encontrarme a mi misma. Es como si me hubiera perdido de nuevo y no consiguiera la manera de volver a sentirme bien. 
Han sucedido tantas cosas en tan poco tiempo que aún sigo sin ubicarme correctamente, no me siento bien, al revés, ahora es cuando más vulnerable me estoy sintiendo, además de desconfiada y decepcionada con todo y con todos. Pero claro, imagino que será una etapa, como se suele decir, pero cojones, la maldita etapa está  durando más de la cuenta. 
Hoy me he planteado intentar buscar sentido a muchas cosas que están en mi vida, intentar entender qué es lo que quiero, con quién y cómo debo hacerlo, pero para eso, debo reflexionar, un fin de semana entero tal vez, una semana, un mes, no lo sé, pero necesito salir de este pozo y volver a darle sentido a mi vida. 

Seguidores