viernes, 17 de julio de 2015

¿Sin sentido?

Y así es como empiezo a escribir. Notando el calor pegajoso de Málaga. Hoy estoy inspirada. Así, de repente. No he podido evitar ponerme a escribir. Es de estas cosas que necesitas cuando te falta algo, o alguien. Sí. Exactamente. Me falta alguien. Su aroma, su esencia. Lo echo en falta. Besos, caricias, miradas. Te echo de menos. Mucho además. Y no es algo que me moleste, al contrario. Es algo que me encanta sentir. Me gusta echarte de menos. Me gusta sentir que me no me importaría estar ahora mismo a tu lado, viendo una película o simplemente mirándote. Me hace sentir bien lo que siento pero aún así duele un pelín. Es maravilloso, me dirán algunos. Es malo, me dirán los envidiosos.

Yo lo único que tengo claro es que me encanta estar a tu lado. Anhelo todo tu ser. Y quizás no tenga sentido, insisto. Pero es así.

¿Para qué seguir escondiendo algo que es bastante evidente? Daría todo el oro que no tengo por estar tan solo un segundo a tu lado. O mejor, hagámoslo más creíble. Daría mucho de lo que tengo ahora por robarte una sonrisa. Por despertarte con cosquillas y ver tu reacción. Por abrazarte y besarte. Por decirte "me da igual" y que pongas los ojos en blanco. Me encantas y me desesperas a la vez. Y por eso, no tiene sentido, o sí. Según como lo veas.


Buenas noches Málaga, seguiré aquí, una noche más, mirando el cielo y pensando "esto no tiene sentido, o sí, pero te echo de menos".

martes, 7 de julio de 2015

Sin sentido #6

Se acabó. Saboreo la victoria del trabajo bien hecho. Puedo notar con tan solo mirarme en el espejo, el cansancio que denota mi rostro. Pero también observo en él muchas otras cosas. Echo la vista atrás y veo unas semanas de agobio constante, de estudio continuo y de risas en el cuarto de mi mejor amiga. Calor. Mucho calor. Demasiado. Es insoportable hasta para poder relajarse un rato viendo una serie. Hoy escribo desde otro lado. No me gusta. Pero es lo que hay. Aquí me faltan cosas. Muchas. Ella y él. Él y ella. Allí tenía tantas cosas que aquí no... Echaré de menos mi ventana, mi pequeño balcón. Me gustaba sentarme y fumar mientras pensaba en el sentido de nuestra existencia. O de lo que me iba a poner al día siguiente para ir a cenar. Come, estudia y haz la mudanza. Si aún te quedas fuerzas sal un rato a la calle que te de el sol, estás blanca. Me gusta arreglarme y utilizar las nuevas tenacillas. Me pongo un vestido largo y me reúno bajo la droga más intensa que tengo ahora mismo, él. Más apuntes, joder. Estudiamos juntas. APRUEBO CAMBIO SOCIAL. Te veo sentado en mi silla y haciendo tu trabajo. Es magnífico. Déjame que te narre la lección. Examen. Fácil. Una cerveza? No, mejor un Nestea. Y ahora un pastelito en la Isla. Mudanza. Más y más. Lágrimas derramadas por un malentendido o no tan malentendido. Noche de chino ¡nos ha hecho la cena ahí delante de nuestros ojos! Arráncame la ropa en el portal. Calor. Mucho. Soledad. Mudanza. Y vosotros. Pedro Antonio. Alcohol. Risas. Caídas. Fotos. Casa. Llegó el día de volver a "casa". Antes de que lleguen mis padres, no puedo evitar llorar. Lloro por todo lo que esa casa me ha dado. Bueno y malo. Lloro porque no quiero volver. Y hoy aquí, siento que no es mi casa, que no me siento cómoda. Necesito volver. En tres días iré de nuevo y eso me hace estar feliz. Sí.

viernes, 26 de junio de 2015

Ya termina el curso, un año más.

Miro el calendario y me doy cuenta de que termina otro año más de carrera. Tercero ni más ni menos. Dejo de escribir y me paro a reflexionar, me doy cuenta de que los años están pasando demasiado rápidos. Pero si tengo que ponerme a evaluar uno tras otro, el que más cambios ha tenido ha sido este. En tercero de carrera he experimentado tantas emociones dispares entre sí, pero ha sido mágico. Escribiendo esto no puedo evitar emocionarme por como ha cambiado todo. Nunca des nada por hecho, porque el día que menos te lo esperas puede cambiar absolutamente todo. He aprendido varias lecciones este año, de amistad y amor, entre otras. He crecido como persona. Y estoy contenta por ello, obviamente. Me he dado cuenta de que estoy rodeada de gente maravillosa. La tengo a ella, mi gran compañera desde hace tres años, ella que me ha escuchado cada vez que lo he necesitado. Hemos reído tantas veces juntas, me ha levantado del suelo cuando pensé que mi mundo se acababa por completo... ha sido un salvavidas, y por eso se que será para siempre. Siempre. Y como si fuera un puzzle nació la Diada del Mal. Otra gran persona que se une a mi gran descubrimiento este año. Ese pequeño grupo ha cambiado mi vida para bien, me hacen reír con las grabaciones y los tutoriales. Es genial. Además de mi rubio y mi pelirroja. Y por supuesto, él. Cuando menos te lo esperas, llega alguien que te abraza y te ayuda a que tu corazón sane y deje de sangrar, comience a bombear aún más fuerte y funcione mucho mejor que antes. 

En resumen, un tercer año de carrera mágico. Increíble. Empezó siendo lo peor, eso lo tengo en cuenta, sí. Pero ha terminado lleno de sorpresas que a día de hoy consiguen que sea un poquito más feliz y que crea que todo lo malo se compensa con mucho bueno (ooou yeah). Y si ya termina otro año más de carrera, quiere decir que este blog tiene ya también tres años. Felicidades. 

lunes, 15 de junio de 2015

¿Te puedo preguntar algo? Adelante.





¿Así de repente? 
Sí, como la vida misma, de la noche a la mañana, sin quererlo o buscarlo.
¿Cuánto hace ya? 
Dos. Sí. Increíble. O no, aún no. Según como se mire.
¿Te gusta? 
Más que comer.
¿Por qué? 
La pregunta más bien sería ¿por qué no?
¿No te da miedo? 
No. Nada. Absolutamente nada.
¿Tienes algo que perder?
No.
¿Y qué ganar?
Mucho.
¿Qué sientes?
Un sin fin de sensaciones. De sentimientos.
¿Es agradable?
El mayor placer que puedo experimentar actualmente.
¿Pero por qué?
Porque es como cuando abres una ventana, entra el viento fresco y roza tu cara. Te sientes renovada así que ahí tienes el quid de la cuestión.
¿Podrías vivir sin ello?
Claro que sí. Pero la cuestión es si quiero o no.
¿Quieres?
Nah. Estoy bien así. Me gusta así ¿por qué prescindir de ello si es posible que funcione?
¿Eres feliz?
Ya era feliz antes obviamente pero sí.
¿Podrías describirlo en unas líneas?
Más que explicarlo, podría dedicarte una mirada llena de lo que yo siento cuando ocurre.
¿No exageras?
No. Tendrías que verlo para saber lo que se siente.
¿Es tu primera vez?
No.
¿Es mejor o peor?
Es diferente.
¿Mejor o peor?
Ya he dicho que no tiene nada que ver pero si pudiera destacar algo diría que es impresionante.
Entonces aceptas que es mejor ¿no?
Si pudiera compararlo con algo, podría darte una respuesta, pero creo que no tiene ni punto de comparación con cualquier otra cosa que ya haya probado.
¿Casualidad?
Tal vez sí. O quizás estaba todo destinado desde aquel día. Bendita secretaría y sus enormes colas.
¿Ahí empezó?
Tal vez sí, tal vez no. Según como lo veas. Es muy subjetiva esa pregunta.
¿Cuánto después?
Bastante.
¿Mereció la pena?
Fue una sorpresa.
¿Bienvenida?
Sin duda.
¿Qué piensas que pasará?
Pase lo que pase, pienso disfrutar cada segundo de esta magnífica experiencia.
¿Una película?
Focus.
¿Unas cervezas?
Me viene bien el día 15. Y otras el 17.
¿Un sentimiento?
Tendría dos, 1 y 12.
¿Un color?
Sin duda, rojo.
¿Lo que más te gusta?
Sonrisas.
¿Y de animal?
Un perro salchicha. Si o sí.
¿Como un gato?
Sí. Aunque más bien es un lobo.
¿Un número?
Varios, casi un año entero.
¿Por qué?
Insisto ¿por qué no? es maravilloso. Oh dios 23. Es el puto número 23 el puto resultado de tanta suma.
¿Acabará?
Sí. No. No lo sé.
¿Buenas noches?
Las mejores.
¿Buenos días?
Extraordinarios.
¿Buenos momentos?
Sí.
¿Todo?
Todo. Absolutamente todo.





Seguidores