viernes, 29 de marzo de 2013

Montaña rusa.

Hay situaciones que son duras, tanto que acabas acostumbrándote a que todo salga más. Piensas que jamás encontrarás a nadie porque te sientes mal contigo mismo. Piensas que tu eres el problema.
Aunque creo que hay que pasar ciertas situaciones, por muy duras que sean para poder seguir subiendo esa escalera imaginaria a la que yo llamo "madurez".
He descubierto que en esta vida lo vas a pasar muy muy mal, y muy muy bien. Suele irse siempre a los extremos y en pocas ocasiones se sitúa en el centro. La cosa es que yo me he visto en esa tesitura. En la de estar muy muy mal. Mucha gente me ha defraudado, me han hecho muchísimo daño y me han abandonado pero ahora, todo ha cambiado. Ahora todo va genial de nuevo. La vida vuelve a sonreírme.

Me encanta, aunque mi temor es que dentro de poco, las tornas cambiarán, la montaña rusa sube mucho pero al final, tiende a bajar, porque es su destino. Espero que al menos pasen unos meses, antes de volver a bajar.

martes, 19 de marzo de 2013

Felicidades papá.

La vida da tantas vueltas, que a veces, incluso me mareo. Vamos apreciando las cosas. Perdemos amigos y ganamos muchos enemigos. Pero hay algo que yo he ganado con todo esto. A mi padre. Quizás os suene raro al leer esto pero es cierto. 

Jamás llegué a pensar que la unión entre él y yo sería tan plena. Tan bella, tan especial. Es algo que jamás habría imaginado. A mi me dicen a los quince años que yo estaría enamorada de mi padre y me hubiera reído, e incluso, insultado a la persona que me lo hubiera dicho. 

Hoy por hoy tengo un padre que en el pasado quizás no fue el mejor del mundo, yo tampoco. Ambos somos muy parecidos, y me estoy dando cuenta ahora, a mis veinte años de edad. Siento que no he perdido mucho tiempo, pues ahora estoy en la flor de la vida. 

Papá, me gustaría decirte que eres grande, que eres mi vida. Siento no haber sido  mejor hija en el pasado, pero aún estoy a tiempo de sanar mis errores y demostrarte que quiero descubrir mundo contigo. 

Papá te quiero, y no quiero que nos separemos jamás porque eres un pilar fundamental en mi vida. Quiero que te sientas orgulloso de cada logro que consiga. Quiero que tu formes parte de cada hazaña que logre, de cada paso que de. Quiero que todo, lo seas tu. Te quiero papá. 

lunes, 11 de marzo de 2013

Debo madurar y no ser tan inocente.

Lluvia. Cae la lluvia del cielo. Cielo puro y bello. Mis ojos se empañan. Odio como soy en algunas ocasiones. Soy demasiado ¿buena? aquellas personas que me han hecho daño aún me siguen importando, me preocupo por como estarán y ellas, en su lugar, se dedican a insultarme, a despreciarme. Es algo duro, pero cierto.

El ser humano es extraordinario. Tanto para lo bueno como para lo malo. Me he visto rodeada en un infierno y ahora que por fin respiro tranquila, sigo triste. Triste, apagada. Pese a que en la casa hay demasiado buen rollo, que con mis compañeros de facultad todo va genial, sigo sintiendome sola. Imagino que es porque quizás necesite a mi pareja, a mi hermana o a mis padres. La cosa es que no quiero volver a Lucena. Demasiadas cosas malas residen allí.

Lo cierto es que ayer mi madre me dio una noticia que me partió el alma en dos. Hoy lo hablé con Irene, una vieja amiga. Es duro ver como alguien de la infancia está tan mal. Y es cuando me miro al espejo y digo:

- Ana, tu ves como está el mundo ¿y aún así te quejas por tonterías?

Debo madurar, y madurar solo se da a base de golpes duros.

Hoy no es un buen día. La facultad se ha hecho eterna. La casa está desastrosa, estoy harta de decir que limpien. Mi padre no ha podido venir hoy. Y Aitor no viene este fin de semana. Lo único que podría cambiar mi estado de ánimo sería que mis padres dejaran a mi hermana aquí unos días conmigo. Lo necesito. No pido mucho.

No tiene mucho sentido esta entrada de blog, solo he dicho cosas que se han materializado en mi mente. No me hagáis mucho caso.

jueves, 7 de marzo de 2013

Gracias papá.

Gracias papá. Hoy este blog va dedicado a ti. A ti y sólo a ti. Quería darte las gracias por haberme llamado.

 Anoche, mientras me desahogaba aporreando el teclado y haciendo algo parecido a una pequeña queja, en la primera persona que pensé fue en ti, quise llamarte y llorar, que me consolaras y me dijeras "todo va a salir bien", pero era demasiado tarde y decidí acostarme y llorar en la almohada.

Hoy me levanté, con la garganta algo jodida y desanimada. Encendí el ordenador y no había novedades en Facebook ni en ninguna red social. Vi un par de vídeos de mi vlogger favorita y decidí jugar un rato al WoW. Me distrae, hace que me olvide de mis problemas. Fue entonces cuando sonó el teléfono. No me dio tiempo a coger la llamada. Volvió a sonar. Esta vez si me dio tiempo. Al oír tu voz no pude evitar que se me llenaran los ojos de lágrimas, creo que no lo notaste, pero me he tirado media conversación llorando. Me ha gustado tanto poder desahogarme en ti papá... me ha llenado tanto tus palabras. Me ha encantado. Hoy has dado en el clavo, has conseguido que te tenga en un pedestal aún más alto del que ya estabas. Como padre, ha habido momentos en los que me decepcionaste y te lo reproché, pero has superado todo eso con creces, me resulta increíble en lo que eres ahora para mi. Jamás imaginé que serías tan importante en mi vida.
Me da rabia todos los años que he desperdiciado, pero ¿sabes lo más bonito de todo esto? aún soy joven, al igual que tú. Aún podemos recuperar el tiempo perdido. Para mi, es de las cosas más grandes que me ha dado Granada. A ti papá.

Cada vez que has venido a Granada ha sido magnífico. Me preocupaba porque todo estuviera genial para ti. Sólo para ti. Porque eres grande. Y me he dado cuenta con 20 años de edad. Siempre has estado a mi lado pero yo no he sido capaz de apreciarlo. No he tenido la lucidez de pensar que yo para ti soy algo más que tu hija, soy tu amiga. Y tu, eres mi mejor amigo papá. No necesito a nadie más si te tengo a ti.

Escribiendo esto, no paro de pensar en las miles de cosas que quiero enseñarte y que me enseñes. Quiero que hablemos mucho más. Quiero estar tiempo contigo. Se que nos vendrá bien tanto a ti como a mi. Quiero que viajemos juntos y lo fotografiemos todo. Se que serás la persona que jamás me causará daño y a la que tengo que querer con todo mi corazón.

Una vez le dije a una persona que yo sólo decía "te amo" cuando siento algo muy fuerte hacía otra persona. Tan enorme que se me hace un nudo en la garganta. Para mi es el culme de los sentimientos.

Papá, te amo. 

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